Legislación
La norma aplicable a ozono es la NOM-020-SSA1-2021, para proteger la salud durante el 2023. Indica un límite de 0.090 ppm en el promedio horario y 0.065 ppm para el máximo del promedio móvil en ocho horas.
La norma aplicable a ozono es la NOM-020-SSA1-2021, para proteger la salud durante el 2023. Indica un límite de 0.090 ppm en el promedio horario y 0.065 ppm para el máximo del promedio móvil en ocho horas.
Es el ozono que se ubica entre 15 km a 35 km, en donde está la capa de ozono; en esa región se tienen las mayores concentraciones de este gas en la atmósfera. Es la capa que protege al planeta de los rayos ultravioleta de alta energía, con lo cual se protege a la vida en la superficie terrestre.
Las emisiones antropogénicas de compuestos clorofluorocarbonados y bromofluorocarbonados mediante reacciones fotolíticas causan el deterioro de la capa de ozono.
Se le conoce como ozono troposférico al que se encuentra a nivel de superficie. Se genera por la fotolisis del NO2 y en las áreas urbanas se exacerba su producción por la presencia de los compuestos orgánicos volátiles (COV). Posee afectaciones negativas a la salud humana, a la vegetación y a los materiales.
La exposición de las plantas a ozono induce la pérdida de productividad o crecimiento. Se reduce el rendimiento en los cultivos y el crecimiento de los árboles en los bosques. Algunos efectos son hojas con partes decoloradas, pigmentadas o necrosadas.
El ozono es un oxidante fuerte que posee afectaciones a las vías respiratorias altas e irrita los ojos; en exposiciones prolongadas puede reducir la capacidad pulmonar e incrementar la movilidad y la mortalidad.
El ozono puede deteriorar plásticos, hules, pinturas y algunos textiles. Contribuye en el deterioro de estructuras de piedra o mármol.